Te darías un baño "relajante"
de petróleo? Pues no te vistas
de sintéticos.
¿Dejarías a tu hijo trabajar
en una fábrica textil? Pues vigila
qué compras.
Evita la explotación infantil.
Evita la proliferación de sustancias
químicas contaminantes en la ropa.
Silvia Marsó
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